Dos policías resultaron muertos como cosecuencia de los disparos efectuados por dos desconocidos desde un automóvil a la altura del número 58 de la calle Caballero de Barcelona. En la foto, vista general del lugar del atentado
La Guardia Civil detuvo a un francés, supuestamente vinculado a ETA, que conducía un coche-bomba cargado con 325 kilos de explosivos que la banda terrorista iba a utilizar para atentar contra la Jefatura Superior de Policía en Sevilla